POSTRE – EL ÚLTIMO HECHIZO
Recuerdo azucarado suspendido en el tiempo que evoca la sensación de un hechizo final y un recuerdo de infancia, con tonos turquesa y texturas etéreas. Cada postre se convierte en una obra pictórica suspendida en el tiempo, donde el chef, como un mago, pinta sobre el lienzo dulce dejando una huella de maravilla y emoción. Una experiencia visual y gustativa inolvidable, en la que cada trazo es un susurro de creatividad y sabor, cerrando el viaje gastronómico como el último hechizo de la velada.