República Dominicana

Una experiencia inolvidable en Bávaro

Vuestros deseos se han hecho realidad. Os encontráis en un palacio. Podéis elegir la almohada que queréis, retozar en una cama de unas dimensiones fastuosas, tomaros cualquier bebida en una sala de estar, o salir a la terraza para divisar el mar. Esta es vuestra nueva casa para disfrutar de un sólido amor.

Si tan sólo elegir lo que hacer en vuestro nido os va a resultar difícil, la propuesta culinaria va a dejaros boquiabiertos. No es que contéis con un variado buffet, dos restaurantes de cocina para gourmet con sabor italiano y francés, o la opción de la dieta mediterránea. Es que, además, podréis gozar de los restaurantes de comida japonesa, dominicana, mexicana y las mejores carnes y pescados a la parrilla que están en los resorts ubicados cerca de vuestro exclusivo paraje. La satisfacción está garantizada.

Teneís una piscina tipo lago a la que sólo podréis acceder vosotros, con un bar dentro.  Y, si preferís el agua salada, una playa de acceso único donde podréis ver los atardeceres disfrutando de cualquier bebida, o practicar Yoga.

Y ya que estamos exóticos, en su spa podréis disfrutar de un tratamiento único en el país: el Oriental Ayurveda. Este ritual hindú que ha llegado a nuestros días os permitirá conseguir un verdadero equilibrio entre el ying y el yang. Comprende exfoliación corporal con burbujas, masaje oriental, unción y goteo con aceites esenciales y el acceso a la zona relax en camas de agua.

¿Algo más de actividad? Buceo, snorkelling, vóley playa, boggieboards, catamaran y kayaks en la playa. Una visita al gimnasio, o al mini golf también son buenas opciones. Practicar cualquier deporte de equipo hará que vuestros lazos se fortalezcan.

Ya que estáis con algo más de aventura, ¿por qué no visitar la zona? Llevados por unos increíbles camiones 4×4, conoceréis a la población local  visitando una de las escuelas públicas del área. Atravesaréis las plantaciones de Caña de Azúcar donde conoceréis más de cerca su cultivo y su extraordinario sabor. En la parte más alta de la montaña Anamuya os deleitaréis con  un almuerzo típico rodeados por los majestuosos valles de la Altagracia. No os podéis perder el proceso de elaboración, la historia y la tradición de los puros dominicanos, para finalizar el día con un refrescante baño en la playa de Macao.

Para volver, de nuevo, a un paraje del que no querréis salir: las blancas y mullidas sábanas que os arroparán, mientras la brisa caribeña entra en vuestra terraza y escucháis de fondo la música en directo de un piano.

Foto| CmiguelQ

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